El sistema de evaluación y acreditación


La iniciativa de crear este sistema podría ser un paso agigantado hacia el mejoramiento de la educación y de la calidad de vida, en nuestro país.

En Europa, hace algunos años se creó el organismo ENIC-NARIC para agilizar los procesos de evaluación y acreditación de títulos académicos.

En Panamá, la entidad nacional que regula la acreditación de títulos nacionales e internacionales sigue siendo la Universidad de Panamá. Y ésta no debería ser juez y parte. Sobre todo, hoy en día que la información, la ciencia y el conocimiento van a un ritmo tan acelerado que muchas universidades tienen dificultad en actualizar sus programas a esa rapidez.

Muchos panameños después de haber invertido tiempo e importantes sumas de dinero en universidades en el extranjero, incluso de mayor ranking que las panameñas, regresan y se encuentran con un sistema de acreditación obsoleto y sin programas de homologación adecuados ni realistas. Quedan entonces catalogados como “no idóneos” y con dificultades para incorporarse al mundo laboral.

En el país parece haber muchos “idóneos” sin suficiente capacidad y muchos capacitados a quienes no se les da la idoneidad. Regularmente vemos reportajes sobre situaciones de malas prácticas (en el sector salud, de deficiencias educativas, administrativas, en construcción y otras), que contribuyen a los círculos viciosos relacionados con la pobreza.

Este sistema debería incorporar una verdadera actualización de los procesos de homologación de títulos nacionales e internacionales y tener un rol proactivo en: la regularización de nuevas disciplinas que pueden hacer la diferencia; mayor coordinación con el mercado laboral para apertura de puestos e inclusión de nuevas subespecialidades, y la creación de un sistema de formación continua.

Un sistema de formación continua no es sólo la oferta de cursos de postgrado, sino también políticas sobre el derecho a tiempo para que los profesionales y trabajadores se puedan actualizar, subvención para los estudios continuos, etc.

La creación del ‘Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación para el Mejoramiento de la Calidad de la Educación Superior’ es un paso necesario pero delicado. No debe responder a intereses personales, ni de partidos políticos, ni de universidades.

La autora es neuropsicóloga educativa -Fundefi

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